Un proyecto de tienda digital

Mi nombre es Jennifer Falcón Seara y soy alumna del segundo curso de Formación Profesional Básica de Servicios Comerciales. En la materia de Aplicaciones Básicas de Ofimática (AIE) hemos creado una serie de páginas webs con wix.com, que es un recurso gratuito que te permite crear espacios virtuales, también como parte del Proyecto de Lanzatienda didáctica. 

En primer lugar, la profesora nos planteaba que pensáramos en un negocio sobre el que crear una página web. Una vez habíamos seleccionado el tipo de empresa, nos adentramos a conocer la página de wix para ver cómo funcionaba. Tras un tiempo de edición fuimos dándole forma a nuestras tiendas on line y mejorando en el uso de este recurso (wix). Por último, una vez habían sido revisadas y corregidas pasamos a presentar a nuestros compañeros las tiendas digitales. 

Mi compañera Lucía realizó una web de supermercados, denominado Supermercado Lanzatienda, como se puede ver en las siguientes imágenes: 

Otra compañera, Naiara, realizó una página web sobre una cafetería con el nombre de Cafetería Lanzatienda a la que pertenecen las siguientes fotos: 

Esta es una de las imágenes que he creado para mi proyecto, titulado Moda Lanza tienda:

También, nuestra compañera Indira, nos propone un espacio web sobre senderismo, Senderismo Lanza tienda:

Si quieres saber más sobre nuestros proyectos de tiendas digitales, te animamos a que visites las páginas webs realizadas por mis compañeras y por mi, en los enlaces destacados en azul y que presentan las imágenes.

¡Esperamos que les haya gustado y nos despedimos hasta la próxima! 

Jennifer Falcón Seara

A Raquel

Sólo quien ama puede precursar la muerte. En definitiva, querer a alguien es saber que puede perdérsele, que se habrá de perder. La muerte del amigo, de la amiga, nunca reemplazable, exige comprender que hemos de vivir sin los que más nos faltan, los que con su ausencia dan otra dimensión a nuestra presencia.

Ángel gabilondo. vivir sin ellos.

Qué rabia me da. Uno no aprende nunca. En 2006 a Bulgaria me llegaban fotos tuyas de mis queridos amigos del IES Arrecife, con aquel pelo largo. Yo sabía que si estabas con ellos tenías que ser especial. En mi vuelta a la isla, en la primera cena de bienvenida del curso, en la Casona de Tao, donde te sentaste a mi lado, ya me enamoré de tu humor y de tu expresividad.


Después llegaron celebraciones de cumpleaños, alguna caminata, fiestas, las narraciones de tus viajes con tu amado Gilles, tus deseos de ser madre… y trabajo, mucho trabajo. Tu fuerza arrolladora hizo que fuera contigo dos años a la Residencia de Ancianos de Tinajo y nos lleváramos allí a los alumnos a que cantaran rap y folías con los viejitos, interpretaran pequeñas piezas teatrales o simplemente escucharan y hablaran con ellos.


Escuchar y hablar contigo. Ahora me arrepiento de no haberte escrito más en estos meses de pandemia, de no haberte mandado trabajos de los alumnos que sé que te gustaban… No pensé que esto iba a acabar así. Uno no aprende nunca. Qué rabia me da. Tenía en la cabeza, como un hecho incontestable, que ibas a volver tarde o temprano…


Tu energía, pasión y optimismo ya están dentro de uno. Para eso no hay vuelta atrás. Excelente profesional, compañera y, sobre todo, persona. No sé; todavía pienso que de un momento a otro te vas a incorporar y que aparecerás de nuevo con tu gran sonrisa y ojos chispeantes por los pasillos del instituto…


Siempre estarás con nosotros ❤

Eva.

2 de junio de 2021

Parece que los observatorios astrofísicos están entretenidos buscando e investigando agujeros negros, ya que no hay noticia de la aparición de un nuevo astro en el universo. Raquel se ha ido de nuestro mundo y anda vagando por ahí, interactuando con el electromagnetismo y los campos gravitatorios, tal es su fuerza.


Recuerdo perfectamente cuando te conocí. Estaba pasando un curso en Polonia y hasta allí me había llegado noticia de una nueva “puntal” en el instituto. Cuando regresé a nuestro instituto te conocí. Desde el primer momento me pareciste una persona muy acogedora, de las que dan ganas de abrazar. Poco a poco fuimos trascendiendo de la mera relación de compañeros. Son muchas las conversaciones y anécdotas. Tu curiosidad por conocer mundo y tu saber estar en él, hacían que siempre fuera confortable charlar y compartir contigo.


Aún recuerdo una noche en la Geria en la que te comenté que veía el volcán Guardilama de color blanco. Tú, con tu fino humor, me respondiste: “Es que está nevado, Fausto”. Ahora me da un vértigo paralizante, cuando pienso que ya no estás aquí y no podemos seguir ironizando juntos. Aunque sé que estás ahí; al menos, en mi interior.


Un abrazo, Raquel
Fausto

Un curso en Las Maretas

¿Qué importa quién se marcha o permanece?

Natalia Sosa Ayala

No sé cómo hemos llegado a junio tan deprisa, pero las vacaciones de verano ya están a la vuelta de la esquina. Tantas cosas han ocurrido a lo largo de este curso en Las Maretas que sería imposible resumirlo en menos de siete tomos, pero en un “más difícil todavía” me gustaría intentarlo en un pequeño artículo para nuestra revista.

Conviene empezar por el principio. ¿Cómo olvidar mi primer día en el instituto? Era una fresca mañana de septiembre y, al fondo, el alisio dejaba su rastro de niebla sobre los volcanes. Dejando atrás el descampado se encontraba el gran edificio amarillo con sus mil ventanas. Ese día era aún un lugar remoto y completamente desconocido para mi, a pesar de que ya llevaba viviendo en Arrecife dos intensos años. No podía imaginar entonces que aprendería allí tantas cosas, que conocería a compañeros inolvidables y descubriría un ámbito maravilloso de diversidad y libertad.

Al principio me sorprendía todo. Y no siempre para bien, pero todo me resultaba nuevo, todo era un permanente descubrimiento: aulas, alumnos, asignaturas, tutoría, protocolos, compañeros… Pero la novedad pasa pronto y luego, con la rutina: horas dóciles, ordenadas, días de clase que parecen iguales, pero en los que has hecho todo lo posible porque no lo sean, uno se acostumbra a estar en el lugar donde se supone que debe estar desde los lunes azules a los viernes agrisados de viento.

Y en ese transcurrir de días, uno acaba por no sorprenderse al escuchar sus propias palabras repetidas en boca de los alumnos al entrar en clase: “Vamos a empezar, que hay mucho que hacer”. No negaré que ciertas horas (muy pocas) me dejé llevar por el tedio, por el desencanto. Pero casi siempre, desde que entraba en el instituto me invadía la alegría, a veces la gracia, solo con una sonrisa en los ojos de algún alumno o la sorpresa con una caricatura que te hacen como un personaje de anime o con el ofrecimiento de otro alumno de deliciosos dulces de Ramadán después de sus fiestas. 

En cualquier caso, siempre tuve la misma ilusión por entregarme con toda el alma a una clase, a pesar de las limitaciones, las carencias que se descubren, de año en año, en uno mismo. De todas formas, por muy bueno que seas, supongo que nadie podrá librar a un profesor de Historia de escuchar frases ingeniosas y divertidas, o repetidas de generación en generación como: “¿para qué sirve la Historia profe?”, o “a mi qué me importa lo que ocurrió hace mil años”, o “profe, la Odisea se queda corta si te cuento yo mi vida” o la inolvidable expresión: “preferiría estar en la cárcel que en tu clase”. 

Todas esas frases tomadas con humor en realidad también alegran los días. Sin embargo, ¿qué hay comparable con la satisfacción al comprobar el interés de algunos alumnos en el tema que estás dando? ¿Puede haber algo más gozoso para un profesor que recibir preguntas pertinentes, que cuestionen el tema cómo lo has planteado? (con presunta objetividad) Nada comparable a sentir que los alumnos quieren debatir, por ejemplo, sobre el conflicto entre Israel y Palestina o que quieren comentar cosas de la actualidad que ni te habías enterado por no escuchar las noticias esa mañana. Eso que algunos piensan que es perder el tiempo, me parece que es en lo que realmente consiste la enseñanza.

Si a mis alumnos y alumnas de este curso, la Historia les ha emocionado en algún momento, si les ha servido para entender un poco más el tiempo, su presente, si les ha sido útil para ser más críticos y cuestionar lo establecido, si les ha ayudado a comprender a los “otros” y sus puntos de vista y a conocerse mejor a ellos mismos, mi asignatura, mis clases ya han cumplido sobradamente su función.

Ahora que se acaba el último trimestre, muchos alumnos me han preguntado si me quedaré el próximo curso en Las Maretas. Algunos porque les habrá gustado mis clases o les hará gracia mi presencia aquí, otros, supongo, con la esperanza secreta de no tener que volver a verme el pelo. Les responderé a todos con claridad que eso no depende tanto de mis intenciones o deseos, como de la Consejería de Educación y de las necesidades docentes que existan en un determinado momento. Así que no lo sé.

En cualquier caso, vuelva o no a cruzar los pasillos y a dar clase en estas aulas tan queridas, tras un curso duro con todas las dificultades inherentes de la pandemia y la crisis que vivimos, ya he estado aquí y eso lo llevaré siempre en mi corazón.

Todo habría sido más difícil sin la complicidad, el ejemplo de compromiso, la bondad y la simpatía de unos compañeros y compañeras docentes realmente magníficos.

Esta tarde de junio, si lo pienso bien, en medio de tantas incertidumbres, no me importa si me quedo o no el próximo curso. En el fondo tengo la sensación de haber estado desde siempre en Las Maretas. Perdí poco el tiempo, reí y sonreí todo lo que pude y siempre supe que cada momento contaba, procurando hacer de cada día un día mejor, un día que había que aprovechar. Me equivoqué algunas veces. ¿Quién aprende más? ¿Quién se lleva las auténticas lecciones? Yo me voy con mucho más de lo que traje y mi agradecimiento por este curso siempre será insuficiente.

Un día unos alumnos de 2º ESO me preguntaron por algún motivo si podía darles un abrazo. Les respondí con total sinceridad que no era posible pero que les daría un abrazo cuando todo esto pasara. En cierto modo, esta es mi forma de abrazarlos.

Fabio Carreiro Lago

21 de mayo: Día Mundial de la Diversidad Cultural

Ahora más que nunca somos verdaderamente conscientes de la diversidad de culturas que hay en el mundo. No solo gracias a las redes sociales y a los medios de comunicación, que muestran imágenes y sonidos de pueblos remotos, sino también a la evidente variedad de alumnos provenientes de otras regiones que estudian en este instituto. Compañeros de más de veinte países diferentes de todo el mundo.  

Quizás, el elemento cultural más identificativo es el lenguaje: nuestra manera de comunicarnos con el exterior y con nosotros mismos. Es esencial para acercarse a una cultura comprender su manera de expresar ideas, creencias y otro tipo de pensamientos. Es verdaderamente enriquecedor abrirse a entender que existen otros sonidos distintos a los utilizados en nuestra variedad lingüística del idioma, existen locuciones, e incluso chistes, que solo se comprenden en otras lenguas, existen palabras intraducibles porque cada pueblo ha focalizado su atención en distintas cualidades y acciones de la naturaleza y del humano. 

Hago hincapié en el idioma porque es el reflejo de cada cultura; cada concepto que un pueblo ha querido comunicar. Los japoneses tienen una palabra para la luz que se filtra entre las hojas de los árboles (Komorebi), los rusos utilizan la misma palabra para referirse al mundo y a la paz (Mir), los suecos han puesto nombre a la alegría de reencontrarse con alguien que hace tiempo que no ves (Gjensynsglede), los alemanes han encontrado un vocablo para explicar la añoranza por un país que nunca has visitado (Fernweh)…

Lo mismo que ocurre entre lenguas distintas es apreciable entre dialectos de una misma lengua, particularmente en el español, hablado por cuatrocientos millones de personas de más de veinte países que reconocen el español como lengua oficial o cooficial. Cada uno de estos países contiene diversos dialectos con sus propios léxicos, expresiones y pronunciaciones del español. Curiosamente, muchas de estas diferencias léxicas y fonéticas se deben a la influencia de otros idiomas. El español rioplatense, por ejemplo, está influenciado fuertemente por las lenguas de Italia, tanto en su entonación como en su léxico: laburo (del italiano lavoro) o manyar (del italiano mangiare). De este modo, en pocos años, no sería extraño que incorporáramos a nuestra forma de hablar elementos característicos de las lenguas y dialectos de muchos de nuestros compañeros, que en ese momento consideraremos propias. 

Este 21 de mayo, como cada año, se ha celebrado el día Mundial de la Diversidad Cultural. Miremos al futuro para celebrar la variedad entre el alumnado, promover las lenguas de aquellos que hablan otros idiomas en sus casas. Conocer y aprender sobre las distintas culturas con las que convivimos, nos hará más conscientes de la diversidad y el patrimonio que tenemos como humanidad. 

Nicolás López Hernández

Mi compañero

Creo que la explicación a su seguridad es sencilla: vive rodeado del cariño y del amor entregado, que recibe y desprende  permanentemente y eso provoca su inconsciente valentía ante los problemas que le van surgiendo y a los que, de un modo u otro, plantea solución. Si necesita ayuda, la pide, a gritos si es preciso, y les puedo asegurar que nadie podría negarle nada a un gran señor como este.

Juan y Darío. Cada día es una oportunidad para celebrar la compañía.

Como ya saben los que leen habitualmente la prensa, estamos “hasta el gorro” de la situación que vivimos; la Pandemia, los políticos, los niveles, la crisis y de todo aquello que nos rodea cada día. Precisamente por eso, corro el grave riesgo de convertirme, si no lo soy ya, en un quejica sin remedio.

Así que hoy voy a permitirme un descanso y a hablar de algo que supone un soplo de aire fresco en mi rutina laboral diaria y que consigue que me olvide por un ratito de todo, despertando en mí un torrente de buenas vibraciones que mejora lo que ocurre a mi alrededor, como podrán comprobar en las siguientes líneas.

Tengo un nuevo amigo. Es maduro, bien parecido, simpático, inteligente y desprende ternura con sus palabras, e incluso consejos, por todos los poros de su piel.

Mi amigo no vive al margen de todo lo que está ocurriendo en nuestro centro, el país o en el mundo en general. Es feliz y lo demuestra constantemente aportando su saber y transmitiendo su energía vital chispeante. Tiene cubiertas todas sus necesidades vitales y necesita pocas cosas superfluas a las que no da mucha importancia y, si acaso, le entretienen un ratito. 

Mi amigo no necesita hablar bien nuestra “jerga educativa cambiante”, escucha y asesora por doquier y eso facilita diálogo y entendimiento para cualquiera de la comunidad que lo rodee. El siempre se hace entender de un modo u otro y la comunicación termina fluyendo con todos los que lo rodean. Aunque no aparece en nuestro pasillo de las Orlas, tiene algo de psicólogo, economista y asesor personal. Es capaz de crear un clima especial a su alrededor, consiguiendo que cualquiera se le acerque y haga una tontería para escuchar su risa. Una risa inocente, limpia y cristalina que inunda siempre el lugar en el que se encuentre y que lo convierte, irremediablemente, en el centro de atención.

A pesar de su “gran” juventud, parece como si el futuro no le preocupase lo más mínimo. Ya ven, en una sociedad en la que todos van a lo suyo, él todavía vive seguro de sí mismo y cada día, va dando pasos más firmes en el recorrido que le toca.

Creo que la explicación a su seguridad es sencilla: vive rodeado del cariño y del amor entregado, que recibe y desprende  permanentemente y eso provoca su inconsciente valentía ante los problemas que le van surgiendo y a los que, de un modo u otro, plantea solución. Si necesita ayuda, la pide, a gritos si es preciso, y les puedo asegurar que nadie podría negarle nada a un gran señor como este.

Cuando te mira con sus sabios ojos bien abiertos, comprendes que sólo, por personas como él, la vida ya merece la pena y envidias su desinterés por lo superfluo.

Y esto es todo, sé que puede ser poco interesante para los demás pero, para mí, sí lo es y quería contarlo.

¡Ah!, se me olvidaba, mi amigo se llama Juan…Pensamos en no poner su foto, ya que no la necesita, pero con su imagen queremos acompañar el calor de estas palabras.

Él tiene la suerte de tener una esposa que le adora, unos hijos y nietos jóvenes y sanos que la adoran y lo protegen, lo que me hace pensar, inevitablemente sobre su calidad humana.

Sólo me queda decirles: ¡AUTÉNTICO!, que sería lo que diría Juan en éste y en todos los casos y que me parece de las cosas más inteligentes y sensatas que se pueden decir en estos tiempos.

Dario Hernández

Profesor de Educación Física del IES LAS MARETAS

Capoeira, una actividad que nos acerca a la vida

Creemos sea la mejor manera de lograr salir de esa inmersión en la desidia tormentosa de las nuevas tecnologías, en la que nuestros alumnos se ven sumergidos.

Darío Hernández

Vídeo de la actividad Capoeira Mareitinha, celebrada en el IES LAS MARETAS

El deporte es considerado en la actualidad como un fenómeno cultural universal. Las formas de éste no han sido siempre las que conocemos. Fueron directamente influenciadas por la naturaleza cambiante de las civilizaciones y es complejo establecer la frontera entre algún juego o deporte, muchos de los actuales fueron juegos del pasado. 

Desde el departamento de EFI de Las Maretas, apostamos por ampliar la oferta de nuestra comunidad de menores, gracias a su diversificación y extensión. En esta ocasión ha surgido la oportunidad de desarrollar la actividad puntual de Capoeira, dejando las puertas abiertas a futuras colaboraciones con la Escuela del “Mestre Tacho” y su grupo de discípulos del “Grupo de Capoeira Clareira de Mata”. 

¡Su acogimiento ha sido mayor del que esperábamos! Gracias “Maestro” por su cariño, dedicación y gran experiencia. Creemos sea la mejor manera de lograr salir de esa inmersión en la desidia tormentosa de las nuevas tecnologías, en la que nuestros alumnos se ven sumergidos. He aquí el porqué de nuestra actividad “Capoeira Mareitinha”, nombre coloquial, chistoso y cercano. Ha sido una presentación para disfrute de un total de 140 alumnos y algunos profesores. 

La acción educativa, lúdico y deportiva planteada, pretende tener mayor arraigo y capacidad de convocatoria en fechas venideras, como un elemento esencial que contribuya al mantenimiento de la salud, corrección de los desequilibrios de diversidad funcional, y la mejor inserción social, así como fomentar la solidaridad y participación. Siendo medio de relación y canalizador del tiempo libre y los momentos de ocio, constituyente como elemento significativo de la experiencia vital del individuo y del colectivo. Entendiendo éste, no sólo como un medio de transmitir y de enseñar valores culturales, sino como una herramienta muy importante para la formación integral de la persona, que es lo que persigue la educación.

Darío Hernández

La magia de la compañía

El género dramático siempre ha despertado emociones en el espectador. Desde los antiguos griegos hasta la actualidad, la dramaturgia ha consistido en expresar todo aquello que no es capaz de albergar la palabra. Por eso es tan popular, por su capacidad de transmitir, de enseñar, de conmover, sin necesidad de explicar. Sin embargo, durante los últimos meses, ya sea por la emergencia sanitaria, las nuevas tecnologías o por el desinterés popular, el teatro ha pasado a un desmerecido segundo plano. 

Estefanía Betancur Guadalupe

Quién nos diría, hace algo más de un año, que el contacto sería tan importante, que la necesidad de reunirnos y compartir sería tan extrañada; que echaríamos en falta el terciopelo rojo de las butacas de un teatro, el telón, las bambalinas y las sensaciones que nos transportan a otros mundos. Puede que nuestros mayores al final tengan razón, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

El género dramático siempre ha despertado emociones en el espectador. Desde los antiguos griegos hasta la actualidad, la dramaturgia ha consistido en expresar todo aquello que no es capaz de albergar la palabra. Por eso es tan popular, por su capacidad de transmitir, de enseñar, de conmover, sin necesidad de explicar. Sin embargo, durante los últimos meses, ya sea por la emergencia sanitaria, las nuevas tecnologías o por el desinterés popular, el teatro ha pasado a un desmerecido segundo plano. 

El pasado día 20, acudimos al Teatro El Salinero a disfrutar de una obra muy especial realizada por los alumnos del IES Puerto del Carmen. La función llegó a provocar escalofríos, no solo por su historia, que ya de por sí fue magnífica y original, sino por el hecho de estar presentes, en compañía, disfrutando al unísono de la magia transformadora.

Estefanía Betancur Guadalupe

La Covid-19 nos ha quitado demasiado, nos ha arrebatado familiares, amigos y mucha ilusión. Así, deja en su camino una gran desilusión, por no poder compartir, por la falta de contacto físico, hecho que, lo creamos o no, siempre será importante en nosotros. Por eso, es tan esencial compartir juntos la emoción que genera una pieza teatral. El arte de la representación no se puede vivir a través de la pantalla, no se puede sentir lo mismo, pues cuando nos reunimos, todo cambia, el vínculo se perpetúa.

En la situación actual, extrañamos a esas personas que se suben a un escenario y hacen fluir la magia mediante su pasión, llevándonos a un maravilloso mundo donde las realidades se entrelazan, donde dejar volar nuestra imaginación es lo mejor que podemos hacer. Es una sensación difícil de explicar, pero estoy segura de que muchos me entenderán. En mi caso, no necesitaba nada más que sentarme en aquella butaca (testigo de innumerables historias) y empezar a sentir la grandeza que el teatro alberga, la majestuosidad de su estructura, el brillo de su escenario y las ideas, sueños e ilusiones que retumban en él a diario.

Justo después de volver a salir a la calle e intercambiar emociones y sensaciones con nuestros compañeros, todos llegamos a la misma conclusión: el teatro siempre nos llevará a mundos, lugares o situaciones donde la magia de lo desconocido es un gran acierto; donde las historias nos llevan por un camino de emociones que transforman nuestra vida, culturizándonos, haciéndonos soñar. 

Estefanía Betancur Guadalupe

Vivir en presente

Es imprescindible definir lo que es realmente importante para cada uno, para así empezar, cuanto antes, a identificar y dar mayor valor a lo que nos hace ser más felices. Es necesario que pensemos en lo que más amamos, en lo que necesitamos para ser felices, en quiénes están siempre ahí. Cuestiones que nos unan como seres humanos y que nos destaquen como seres honestos y morales, no como los usuarios perfectos e imparables que aparentamos ser en las redes. 

Gara hern´nández martín

Las redes sociales desempeñan, actualmente, un papel decisivo en nuestras vidas. Si bien es cierto que estas nos ayudan a relacionarnos con otros individuos, también crean una fuerte dependencia y acaban alejando a las personas de la realidad, provocando una gran carencia de abrazos, caricias y sonrisas. Gracias a la ONCE y con el apoyo de nuestra profesora Idaira Cabrera, hemos podido abordar este tema con mayor profundidad. 

La idea principal de este proyecto era lanzar un spot publicitario para concienciar a la gente del daño que pueden llegar a ocasionar las redes sociales, no tanto dentro de estas, sino teniendo en consideración los maravillosos momentos que perdemos estando pendiente de ellas. Para ello, hicimos un texto que recogió todas estas ideas y que actuó como diálogo para la voz en off en el vídeo que realizamos. A continuación, el alumnado hizo pequeñas grabaciones en las que se intentó expresar, a través de la imagen, todas aquellas ideas que se mencionaban en el texto. 

Con la intención de poder llegar a más personas, utilizamos también un lenguaje inclusivo; para ello, el vídeo entero fue subtitulado y, además, una compañera grabó el mensaje haciendo uso del lenguaje de signos. 

La situación de crisis sanitaria en la que nos encontramos inmersos, hizo que nos viéramos limitados a la hora de realizar el trabajo, ya que, al tener que hacerlo por separado, tuvimos alguna dificultad para organizarnos. Si bien este inconveniente generó en nosotros cierto estrés, pudimos aprender y descubrir que, sea de la manera que sea, debemos estar unidos para lograr nuestros objetivos. Y, a pesar de la necesidad de distanciarnos, pudimos crear un ambiente cercano e inspirador. Un aura que hiciera más motivadora nuestra participación. 

Gara Hernández Martín

El tema de la actividad también ayudó, pues como jóvenes, vivimos inmersos en las redes. Por esa misma razón, tenemos más en cuenta sus pros y sus contras. Sabemos que podemos caer en la adicción y, por lo tanto, debemos estar atentos y diversificar las actividades en las que invertimos nuestro tiempo. 

El objetivo era mostrar que la dependencia a los dispositivos móviles nos priva del cariño físico y el bienestar mental que nos proporcionan nuestros seres queridos. Además, evita que nos podamos sentir realizados, ya que no tenemos tiempo para hacer cosas creativas que mejoren nuestra imaginación, ni indagar en aspectos que puedan enriquecer nuestro conocimiento. Nos priva, en ocasiones, de querernos y querer. Es imprescindible definir lo que es realmente importante para cada uno, para así empezar, cuanto antes, a identificar y dar mayor valor a aquello que nos hace ser más felices. Es necesario que pensemos en lo que más amamos, en lo que necesitamos para ser felices, en quiénes están siempre ahí. Cuestiones que nos unan como seres humanos y que nos destaquen como seres honestos y morales, no como los usuarios perfectos e imparables que aparentamos ser en las redes. 

Muchas gracias

Gara

Disfrutar del camino

El viaje es más importante que el destino, tal y como nos asegura Kavafis en el poema Ítaca. Un viaje que representa la vida misma pues, aunque luches por lograr tus objetivos, debes disfrutar del camino y, sobre todo, aprender de él.

Ainara Betancort
Foto de María Garañena Verdeguer

Mi nombre es Ainara Betancort y soy estudiante de último curso en el IES Las Maretas. No sé exactamente a qué tipo de lectores podré llegar; sin embargo, espero cambiar la equívoca percepción de 2º de Bachillerato a todo aquel que me esté leyendo. 

Para empezar, me encantaría hablar de mi llegada al centro. Quizás todos nos presentamos en el instituto con un poco de miedo, una emoción que describe perfectamente el estado de ánimo de todos los que, actualmente, cursamos bachillerato. Miedo a no obtener una nota de corte que nos permita acceder a la carrera con la que tanto soñamos, miedo a fracasar en nuestra etapa universitaria, miedo al suspenso, miedo al miedo. Dicen que todo lo bueno empieza con un poco de miedo y yo estoy completamente segura de que así es. 

Puede que, si todos los estudiantes de este curso estuviésemos en unas circunstancias normales, todo sería un poco menos agobiante. Y sí, con normales me refiero a un curso académico sin una pandemia mundial, una crisis sanitaria que afecta a todos los ámbitos, incluido el educativo. Que la demanda actual de empleo haya dado un giro de 180 grados también influye en nuestra generación. 

Quizás la apariencia de 2º de Bachillerato, desde fuera, es tan errónea como la de La casa de Bernarda Alba. Pura apariencia. Parece que todos sabemos a qué dedicarnos. Sin embargo, la realidad, es muy distinta. Muchos de mis compañeros optarán por grados superiores, otros por carreras universitarias y muchos otros ni siquiera saben si están capacitados para aprobar todas las asignaturas de este año. Pero ¿tiene alguien claro a qué se quiere dedicar el resto de su vida? 

Pues bien, para empezar, nadie, aunque quisiéramos, podría asegurarnos que el grado que estaremos cursando el próximo año nos va a gustar tanto como creemos. En ocasiones, tendemos a idealizar tanto el futuro que finalmente no resulta ser tan utópico. Nos toparemos con muchísimos inconvenientes que, seguramente, nos forzarán a interrogarnos, a conocernos a nosotros mismos. Quizás nos buscaremos y no nos encontraremos, como le ocurría a Josefina De la Torre. Puede que tiremos la toalla en el primer año y nos demos cuenta en ese momento de nuestra verdadera vocación, y estará bien; puede que al terminar un grado superior nos decantemos por ir a la universidad, y también estará bien; quizás estemos hartos de estudiar en un sistema que se basa, normalmente, en la simple recepción pasiva y memorística de contenidos y busquemos otras alternativas, y no por ello seremos menos inteligentes, menos capaces y competentes que aquellos que cursan carreras universitarias. 

Ainara Betancort Cedrés

Considero que debemos comenzar a creer en la fatalidad del destino. No podemos controlar lo que pasará, así como Santiago Nasar tampoco pudo hacerlo. Necesitamos perseguir nuestros sueños. No importa si necesitas o no una carrera universitaria para lograr tu objetivo, al final de todo sólo importarán las experiencias, las vivencias que te enriquecerán más que tus logros y las caídas que simbolizarán un bonito aprendizaje. 

El viaje es más importante que el destino, tal y como nos asegura Kavafis en el poema Ítaca. Un viaje que representa la vida misma pues, aunque luches por lograr tus objetivos, debes disfrutar del camino y, sobre todo, aprender de él. Nosotros, estudiantes de segundo de bachillerato, estamos tan centrados en acabar cuanto antes el curso que nos olvidamos de que no vamos a volver a repetirlo. Probablemente, todos nosotros extrañaremos al IES Las Maretas, a sus enormes pasillos, a su magnífico profesorado y a los exquisitos bocadillos de Juan. Disfrutemos de todo esto mientras podamos.

Estoy completamente segura de que en segundo de bachillerato se esconden estupendas y maravillosas personas que, próximamente, estarán preparadas para conseguir todo lo que se propongan. Y, sobre todo, estoy convencida de que sabrán disfrutar del camino antes de conseguir alcanzar sus sueños.

El axioma del conjunto vacío

"Un matemático, lo mismo que un pintor o un poeta, es un constructor de configuraciones. Si sus configuraciones gozan de mayor perdurabilidad que las construidas por los demás hombres es a causa de que su material básico son las ideas. Un pintor construye configuraciones con formas y colores, un poeta con palabras. Las configuraciones construidas por un matemático, lo mismo que sucede con las de un pintor o un poeta, deben poseer belleza; las ideas, los colores y las palabras deben ensamblarse de un modo armónico. La belleza es la primera piedra de toque; en el mundo no hay un lugar permanente para las matemáticas desagradables desde el punto de vista estético. Definir la belleza matemática puede encerrar una dificultad enorme, pero no superior a la que implica hacerlo con cualquier otro tipo de belleza. Quizás no sepamos explicar con precisión qué entendemos por un poema hermoso, pero ello no es óbice para que lo reconozcamos como tal al leerlo."

Autojustificación de un matemático, Harold Hardy (1877-1947)

Vídeo realizado por Nayeli Leal, India García y Nicolás López

Tal vez la separación de las matemáticas y la literatura sea una imagen cotidiana. En la obra La soledad de los números primos, del escritor Paolo Giordano, los personajes de Mattia y Alice son una metáfora de la soledad en la que viven estos números. Como lectores, a pesar de las aproximaciones, asistimos a un encuentro imposible de los dos personajes. Lo mismo les sucede a las matemáticas y a la literatura, las imaginamos cautivas de una distancia. Sin embargo, como se infiere de la cita de Hardy, son dos cosas distintas, pero unidas no solo por la belleza y la armonía , sino porque las dos son actos de creación que elevan el espíritu del ser humano.

En el magnífico vídeo realizado por Nayeli Leal, India García y Nicolás López, esta tensión dialéctica entre matemáticas y literatura desaparece. Los tres, acompañados de su profesora Inma Sosa, y con la rigurosidad de quienes comprenden que el conocimiento no tiene fronteras, nos ofrecen un texto audiovisual a partir de un fragmento de la obra literaria Tan poca vida, de la escritora Hanya Yanagíhara. Del mismo han seleccionado el fragmento dedicado al axioma del conjunto vacío, para inspirarnos un pensamiento que es bello en sí mismo: el vacío, la nada, es un estado que forma parte de la vida.

El alumnado, a partir del discurso del doctor Li, con ocasión de la muerte de Walter, nos invita a pensar en las resonancias que caben en lo emotivo y lo cognitivo; de esta manera en el vídeo refieren, con afabilidad y naturalidad, que: “en la lectura se explica el axioma del conjunto vacío, que postula la existencia de un conjunto sin elementos. El cero es un número interesante, que encierra leyendas antiguas de Egipto o Mesopotamia y la India, pues entonces, las civilizaciones importantes que desarrollaron matemáticas, se encontraron con la necesidad, menor o mayor, de introducir un concepto de vacío en sus cálculos. Es sin duda, un número con mucha literatura, dado que encierra algo más que un simple número, comprende un concepto abstracto, parecido al silencio, la soledad, la falta de movimiento o la muerte, como en el texto que acabamos de leer.”

Si caminamos por los pasillos del IES LAS MARETAS y lo hacemos con la serenidad que regala el paseo, podemos leer muchos testimonios del proyecto “Matemáticas y Literatura”. Con él, el Departamento de Matemáticas nos inspira que el conocimiento no es algo fragmentado, sino que forma parte de una asociación privilegiada por la belleza del lenguaje con la que el ser humano muestra su pensamiento.

Muchas gracias Nayeli, India y Nicolás por ofrecernos un camino. Es esperanzador ver un paisaje en el que los alumnos y alumnas se cultivan en la ciencia y en el arte, no como elección sino como dos realidades solidarias. Como se dice en Alicia en el País de las maravillas, es importante saber cuál es el camino:

Hola Gato, podrías decirme, por favor, ¿qué lugar es este? – Preguntó Alicia.

Tú debes saberlo puesto que venías por el camino correcto, – dijo Gato.

Sí, pero tomé tantos desvíos y disfruté tanto el camino que no precisé a dónde me trajo.

Entonces imagina este punto como parte del camino y disfrútalo, – dijo Gato.

Está bien, al fin de cuentas, conozco el camino y por lo tanto conozco este lugar, -dijo Alicia.